Cómo proteger mi huerto de las heladas

El frío puede debilitar materiales y dañar las flores y plantas que hayas cultivado, aunque también ayuda a eliminar insectos y plagas, por lo que no es del todo perjudicial para la flora. Por ello, si tienes un huerto o jardín te aconsejamos que prestes atención al siguiente artículo.

En esta ocasión, te damos algunos consejos sobre cómo proteger tu huerto de las heladas. Sigue estos consejos y prepara tu rincón verde para combatir las heladas tempranas, pues son las más peligrosas para la conservación de tus plantas.

Pasos a seguir:

1. Lo primero que debes saber es cómo se crean las heladas. Las condiciones meteorológicas más propicias para que se de este fenómeno es un cielo sin nubes y una temperatura ambiente baja. El viento frío y las bajas temperaturas pueden llegar a congelar el agua de la tierra, lo cual daña profundamente las raíces de la planta.
2. Para evitar daños en tu cultivo te proponemos adecuar a tu huerto una especie de invernadero o cobertizo para garantizar que el frío no acabe con las plantas más débiles de tu jardín.
3. Si tu huerto es lo suficientemente grande, encontrarás diversos cobertizos prefabricados en tiendas de jardinería o viveros. También puedes construir el tuyo propio utilizando acero o aluminio para crear la estructura, pues son materiales ligeros y se montan con mucha facilidad. La cobertura puede ser de vidrio o bien de plástico.
4. Si tienes un invernadero debes saber que es necesario que esté ubicado en cualquier espacio soleado y que debe impedir las corrientes de aire, si quieres que tus plantas y semillas perduren. También es conveniente que ventiles a diario tu cobertizo y que controles la temperatura y la humedad de su interior.
5. En caso de que no tengas espacio suficiente para mantener tus plantas prevenidas del frío en un invernadero, te proponemos otras soluciones. Presta atención.
6. Para prevenir el ataque de las heladas te proponemos cultivar siguiendo el sistema de plantación en caballones. Este método consiste en cultivar tus plantas orientadas al sur y aprovechando la pendiente del terreno donde hayas sembrado. Este sistema evita la estancación del agua, por lo que la temperatura del suelo se eleva unos grados.
7. Otra posible solución es crear pantallas naturales para combatir las inclemencias meteorológicas. Para ello puedes utilizar elementos naturales o vegetales. Las flores, por ejemplo, deberán estar detrás de las plantas más grandes para poder protegerse. También puedes crear una barrera natural de árboles o pequeños setos, pues actuarán como un escudo biológico que protegerá a tus plantas del frío.
8. Los muros de piedra, sobre todo si son oscuros, también funcionan como protectores de tus plantas. La piedra absorberá la luz y acumulará el calor del día, por lo que el muro lo distribuirá por la noche y mantendrá alejadas del frío a tus plantas.
9. En caso de que tengas césped en tu jardín, debes andar con cuidado. La hierba suele congelarse con mucha facilidad. Por ello, debes prestar más atención a tus plantas herbáceas, pues pueden sufrir mayores infecciones y daños ante el frío.
10. En cuanto a las plantas y flores más pequeñas, debes saber que necesitan una atención especial. Si no puedes trasladarlas a un cobertizo o invernadero, será necesario cubrirlas con un plástico agujereado para garantizar, así, su oxigenación. Procura que el plástico no toque directamente a las plantas para no dañarlas.
11. Si tienes arbustos, es mejor protegerlos con estructuras de madera o plásticos perforados. También es aconsejable compactar sus ramas mediante cuerdas, así no pasarán tanto frío y evitarás la acumulación de nieve, así como que las ramas puedan romperse.
12. En cuanto a los árboles, es necesario podarlos una vez se haya finalizado la época de las heladas.

13. Por último, debes fertilizar tus plantas una vez terminen las heladas mediante abonos ricos en potasio, de este modo favorecerás el crecimiento de tus plantas. Durante el invierno, te aconsejamos colocar una gruesa capa de compost elaborado con cortezas, ramas, serrín o turba. De este modo conseguirás retener el calor en el suelo y conseguirás proteger un poco más a tus plantas del frío.

 Fuente: hogar.uncomo.com