Los beneficios de tener tu propio huerto en casa

Los beneficios de tener tu propio huerto en casa

Los huertos urbanos son áreas verdes diseñadas para producir alimentos vegetales dentro de las ciudades, son también conocidos como “jardines comestibles” y otorgan beneficios a nivel nutricional, ambiental, social y hasta económico. Para ubicar el mejor espacio del huerto es recomendable que el área reciba entre entre cinco y ocho horas de luz solar directo, ya que las hortalizas, hierbas y flores crecen saludablemente en estas condiciones. Es recomendable utilizar espacios desaprovechados como azoteas, traspatios o balcones.

Beneficios nutricionales. Cultivar una parte de nuestros alimentos en casa nos permite elegir qué comer  probando y descubriendo nuevos sabores, asimismo, conocer el origen de esos alimentos es indispensable para nuestra salud. Cuando utilizamos semillas y abonos naturales, nos aseguramos de evitar el uso de agro-químicos y pesticidas dañinos.  Las verduras, frutas y legumbres que se consumen recién cosechadas poseen un alto nivel nutritivo por la concentración de minerales y vitaminas.

Beneficios al medio ambiente. El uso de insumos y productos ecológicos, asegura el cuidado al medio ambiente, además, las actividades agropecuarias que se realizan dentro de zonas urbanas y periurbanas reducen la huella generada por el conservación y transportación. Recuerda que la mayoría de los alimentos que consumimos en las ciudades recorren largas distancias para llegar a nuestros platos. Los jardines comestibles permiten producir y consumir localmente, al mismo tiempo incrementa las áreas verdes en las ciudades.

Beneficios a la sociedad. El contacto con la naturaleza a través de los alimentos crea consciencia sobre nuestra conducta, hábitos y costumbres, construyendo, de este modo, ciudadanos responsables. Estas actividades nos acercan con el origen de la vida, con la capacidad que todos tenemos para satisfacer necesidades básicas de sobrevivencia. Los huertos urbanos construyen soberanía alimentaria y resiliencia, crean comunidades fuertes, restableciendo el tejido social. Estos espacios crean y fortalecen relaciones humanas a través de la convivencia, a través de la belleza de las flores comestibles y la estética de jardines diseñados sustentablemente.

Beneficios económicos. Lograr el autoconsumo y tener rendimiento es posible si se planea adecuadamente. Los jardines comestibles pueden generar ingresos familiares y comunitarios, creando microeconomías. Es posible ofrecer productos locales con cero huella ecológica, como compostas urbanas, conservas de alimentos, semillas, ensaladas, productos para la higiene y belleza, entre otros.

Construir tu propio huerto urbano te dará la oportunidad de encontrar nuevos espacios de convivencia, otra forma de vivir en las ciudades y además nutrir a tu comunidad más cercana, tu familia.

Fuente: www.fundacionunam.org.mx