Dificultad: media
Tiempo de preparación: 60 minutos + tiempos de reposo
Raciones: para 34-46 croquetas
Ingredientes:
Para empanar:
Nota: las verduras asadas son parte de todas las que metí al horno, no las asé específicamente para esta receta, sino para hacer muchas más cosas. Podéis hacer lo mismo y meter todas las que quepan en el horno, así tendréis para hacer otros platos.
El pan rallado es casero, hecho con un rallador de agujeros grandes, con todos los trozos de pan integral que me van sobrando, así que hay de todo: integral de centeno, de avena, con semillas… 
Pela las verduras y pícalas en trocitos pequeños.
Ponlas en una sartén grande antiadherente a fuego medio y añade el aceite y poco a poco la harina, añadiendo cada vez una cucharada, y procurando que se cubran bien todas las verduras.Reserva media taza de leche vegetal y disuelve en ella el almidón de maíz.
Añade poco a poco la leche vegetal, sin dejar de remover. Si ves que se forma una pasta muy rápidamente, baja un poco el fuego.
Agrega la leche vegetal con el almidón de maíz, la sal y la nuez moscada y mézclalo muy bien hasta que la masa tenga bastante consistencia. Ha de quedar bastante espesa, que se despegue de la sartén al moverla. Puedes probarla y añadir un poco más de sal si lo ves necesario (yo no he añadido más).
Retíralo del fuego y deja que se enfríe.
Prepara unos boles o recipientes para empanar.
En uno de ellos pon la harina de trigo.
En otro mezcla la harina de garbanzo con el almidón de maíz, sal, perejil y vinagre y añade agua poco a poco, batiendo con un tenedor, hasta obtener una mezcla bastante más líquida que espesa (más o menos 1,5 tazas de agua).
En un tercer recipiente pon el pan rallado.
Una vez fría la masa debe ser manejable a mano, es decir, podemos darle forma sin que se rompa. Si tu masa está muy líquida puedes volver a ponerla al fuego hasta que espese más y añadir, opcionalmente 1 cucharada más de harina de trigo. Puedes usar una manga con boquilla redonda gigante o una máquina para hacer croquetas en lugar de hacerlas a mano.
Haz cada croqueta con 1-1,5 cucharadas de masa (las mías son grandes, aprox. 1,5 cucharadas de masa). Empánalas siguiendo esta secuencia:
Harina ⇒ Mezcla líquida ⇒ Harina ⇒ Mezcla líquida ⇒ Pan rallado
Procura que la capa de harina sea fina, que no forme costra ni grumos. Quita el exceso de harina de las croquetas antes de pasarlas por la mezcla líquida.
Ve dejando las croquetas ya empanadas en un plato o en una bolsa de congelación, se pueden congelar una vez empanadas.
Calienta abundante aceite (al menos suficiente para cubrir las croquetas) en una cacerola, sartén honda o en la freidora, a 180ºC. Para comprobar si está caliente puedes echar un trocito de pan o una semilla de comino. Si se fríe inmediatamente, es que el aceite está caliente (si se quema rápidamente es que está demasiado caliente).
Mete las croquetas que quepan, sin apilar, y fríelas 4-5 minutos, hasta que estén doradas y crujientes. El pan rallado integral tiene un color más oscuro que el normal, así que parecerá que se han dorado antes de tiempo, sobre todo si son congeladas. Cuando creas que están hechas tócalas con una espumadera o unas pinzas, si notas el empanado duro puedes sacarlas.
Procura no moverlas mucho al principio, que estarán blanditas y pueden romperse. Hazlas por tandas y una vez hechas escúrrelas bien déjalas en un plato con papel de cocina absorbente.
Sírvelas calientes acompañadas de ensaladas y salsas para mojar.

Puedes servirlas con veganesa (aquí tienes un tutorial para hacerla como quieras), con salsa barbacoa, salsa brava (página 22), salsa de tomate, ketchup, mostaza o la salsa que quieras. También quedan muy bien con patés vegetales ligeros, así que hay muchas posibilidades para acompañarlas.

Las croquetas son también una buena forma de aprovechamiento de las sobras. En mi casa se solían hacer con los restos del cocido (a veces con garbanzos incluídos). Yo ahora hago croquetas ocasionalmente con cosas que hayan sobrado, pero también con rellenos hechos a propósito. Las sobras que más me gustan para las croquetas son las de guisos (la patata especialmente), salteados de verduras, patés y cremas y verduras asadas. Cuando uso patatas las machaco con el tenedor y contribuyen a la estructura de la croqueta, por lo que no es necesario añadir mucha harina. Lo mismo sucede con hortalizas similares (boniato, calabaza, etc).

Podéis usar las verduras asadas que queráis, no sólo las que he usado yo, aunque las he elegido por lo cremosas que hacen las croquetas. El tomate, el calabacín y la berenjena las hacen super jugosas, los pimientos y el puerro tienen muchísimo sabor, pero se pueden añadir también corazones de alcachofa asados, patatas asadas, castañas asadas (en serio!), coliflor asada… probad con lo que tengáis en casa
]]>“Si uno observa qué es lo que la gente tiene en sus platos, la mayoría tiene más carnes y granos y en menor cantidad, frutas y vegetales”, dijo Jo Ann Carson, Ph.D., profesora de nutrición clínica en UT Southwestern Medical Center en Dallas.
Eso es lo que impulsa National Fresh Fruit and Vegetable Month, una campaña anual que promueve el Departamento de Agricultura en el mes de junio, junto con aquellos que abogan por la buena alimentación.
Por primera vez, la American Heart Association se une a la celebración como parte de su programa Healthy For Good, una iniciativa que anima a las personas a cambiar poco a poco sus hábitos de alimentación, de ejercicio y de estilo de vida, con la idea que cambios paulatinos llegan a tener un impacto significativo.
“El mes de junio es cuando las frutas y vegetales están en su punto”, dijo Carson, quien es la presidenta del Comité de Nutrición de la AHA. “Uno tiene acceso a productos agrícolas, y es un muy buen momento para que la gente los disfrute y hagan cambios en su dieta”.
La mayoría de nosotros probablemente debería de hacerlo. Según un informe de 2015 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, el 75 por ciento de estadounidenses no cumple con las recomendaciones del gobierno sobre el consumo de frutas (una taza y media a dos tazas al día). El 87 por ciento no cumplen con las pautas del consumo de verduras (dos a tres tazas al día).
Las consecuencias de salud de esos hábitos incluyen el desarrollo de obesidad y tasas más altas de todo, de la enfermedad del corazón hasta la diabetes.
Para animar a la gente a comer más saludablemente, las campañas han incorporado anuncios de interés público que incorporan mensajes, incluso de chefs reconocidos que promueven recetas con muchos vegetales y del huerto de la Casa Blanca de la ex primera dama Michelle Obama. Pero una nueva frase ha dado fruto en años recientes: las frutas y las verduras por receta.
“Comer frutas y vegetales es absolutamente esencial para tener una vida saludable”, dijo Gabrielle Langholtz, directora de mercadeo de Wholesome Wave, una organización sin fines de lucro dedicada a proveerle alimentos sanos a personas de escasos recursos. “Pero si uno solo tiene unos cuantos dólares al día para la comida, uno no compra brócoli ni ejotes ni arándanos, uno compra Minute Rice y fideos ramen”.
Wholesome Wave, con sede en Bridgeport, Connecticut, colabora con médicos y clínicas de salud a nivel nacional cambiar esa realidad. La organización recibe subvenciones y donaciones para su programa de “recetas” FVRx – una iniciativa a base de cupones que se pueden canjear en mercados de productos agrícolas o supermercados. Los cupones solo se pueden usar para comprar frutas y verduras.
“A corto plazo, las familias que viven en pobreza pueden comer más sano y los agricultores ganan más dinero”, dijo Langholtz. “A largo plazo, hay beneficios de salud reales y ahorros en los cuidados de salud”.
En Waco, Texas existe una organización llamada World Hunger Relief. Su programa, similar al de Wholesome Wave, distribuye a familias de escasos recursos cajas de verduras gratuitas en tres centros de salud en la ciudad. El grupo también opera Veggie Vans, una iniciativa en la que se venden con descuento productos agrícolas en zonas de escasos recursos donde no hay supermercados cercanos que vendan comida saludable.
“Por muchos años le hemos dicho a los pacientes que coman más saludablemente para ayudar a prevenir enfermedades o tratar enfermedades existentes, pero no hemos tenido la opción de darles el acceso inmediato a esa comida saludable”, dijo Jackson Griggs, M.D., un médico de Waco que participa en la iniciativa, al periódico Waco Tribune-Herald. “El programa de recetas ha permitido eliminar barreras al acceso”.
Langholtz dijo que su grupo se siente alentado por las iniciativas nacionales cuyo objetivo es hacer que la comida saludable sea más asequible. Los bancos de comida quieren ofrecer más productos agrícolas y no solamente productos procesados, dijo. Wholesome Wave lanzará un programa llamado Practically Perfect para distribuir productos agrícolas dañados o que son poco atractivos pero que son saludables y que aún son comestibles.
“Tenemos mucho trabajo por delante, pero vemos un impacto real”, dijo.
Carson dijo que el concepto de recetas para productos agrícolas es atractivo, si uno no se lo toma muy literalmente. Reemplazar comidas que no son saludables con frutas y verduras puede ayudar a controlar el peso, a bajar la presión arterial e incluso a evitar el uso de medicamentos.
“Pero no queremos que el público tenga la impresión que es el brócoli o que son los champiñones o que es solo una cosa es lo que hace una diferencia, y que por eso no tiene uno que preocuparse por hacer algo más”, dijo. “El tema es cómo se incorpora todo en el plato”.
Fuente: https://news.heart.org
]]>Estas 10 delicias 100% vegetarianas van a dejarte con la boca abierta… y el estómago lleno. ¡Disfrútalas!
Son obra de algunos de los chefs más creativos que se pueden encontrar en Internet. No te olvides de visitar sus websites para descubrir cientos de deliciosas recetas más. Aquí las tienes: Danza de Fogones, Delantal de Alces, Reinas y Repollos, Creativegan y Begin Vegan Begun.

Receta de Lasaña Vegana, clica aquí.


Patatas Hasselback, clica aquí.

Crispy Burger Vegana, clica aquí.

Garbanzos con Espinacas, clica aquí.


Torreznos de Seitán, clica aquí.

Pesto de Col Kale, clica aquí.


Estofado de Seitán, clica aquí.
Fuente: www.igualdadanimal.org
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Fuente: www.igualdadanimal.org
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El calabacín suele gustar a los niños por su sabor suave y su textura ligera. En Pequerecetas nos encanta no sólo porque es muy versátil, sino también porque aporta hierro, fibra, proteínas y vitaminas A y B a la dieta de los peques y de toda la familia.
Tiempo atrás te presentamos una selección de 10 recetas con calabacín, hoy volvemos a la carga con 8 recetas más. Calabacines rellenos, en lasaña, en nuggets, en quiche… Las opciones son múltiples y una más deliciosa que la otra.
Para ver las recetas al completo recuerda que debes pulsar sobre las imágenes o los enlaces.

Los calabacines rellenos son una receta resultona que siempre tenemos a mano en Pequerecetas. ¿Qué tal si innovamos con el relleno y los preparamos con carne de pollo picada, verduras y queso? Sabrosa y suave, ¡esta receta sorprenderá a toda la familia!
Ver la receta de calabacines al horno.

¿En casa los peques se resisten a comer “cosas verdes” pero les encanta la lasaña? Tenemos la solución: te enseñamos a preparar una lasaña muy especial en un vídeo paso a paso. ¡Nadie se podrá resistir! ¿El queso requesón no os gusta? No te preocupes, tenemos otra receta pero con mozzarella.
Ver la receta de lasaña y pastel de calabacín.

Crujientes por fuera, jugosos por dentro, estos nuggets son riquísimos y aportan una gran variedad de vitaminas y minerales al combinar todos los nutrientes del pescado y la verdura. ¿Necesitas más información para probarlos?
Ver la receta de nuggets de merluza y calabacín.

Un poco de calabacín en lonchas, unas lonchas de pavo, queso, más verdura, queso y a gratinar. ¡Así de fácil tendrás lista la cena de esta noche! ¿Te apuntas?
Ver la receta de filete de calabacín, pavo y queso.

Las quiches son súper prácticas porque podemos prepararlas con cualquier cosa que tengamos en la nevera y con anterioridad. En este caso, os traemos dos recetas: una suave quiche de calabacín y otra que además de esa verdura, tiene calabaza, pimiento y cebolla como protagonistas.
Ver las recetas de quiche de calabacín y quiche de verduras.
Los San Jacobos son siempre bienvenidos en las mesas familiares porque a los niños les gustan muchísimo. En esta oportunidad, los preparamos con lonchas de calabacín para así lograr que los peques coman verdura sin casi darse cuenta.
Ver la receta de San Jacobos de calabacín.
Esperamos que estas recetas se conviertan en parte de tu recetario habitual.
Fuente: pequerecetas.com
]]>En los últimos tiempos están cambiando radicalmente los conceptos de salado y dulce para identificar su empleo exclusivo con determinados productos antes encasillados en los apartados salados o en los postres.
Así, hay muchas verduras que se emplean en las golosinas y muchas especias que antes sólo servían para condimentar carnes o pescados ahora lo hacen con la más variada fruta. Por otra parte, técnicas que se empleaban, casi en exclusiva, para oficiar carnes y caza, mariscos o pescados como es la plancha o la parrilla, se pueden ver con las más diversas frutas, sobre todo las más carnosas como mango, melocotón, melón, que se caramelizan para aportar un toque crujiente.
Especias asociadas a lo salado ( ya no sólo la canela o vainilla típicas de repostería) como pimienta, nuez moscada, orégano o jengibre (o hierbas como la albahaca o perejil) lejos de ocultar el sabor natural de la fruta le dan relevancia gustativa. Como es el caso de estas frutas que se hacen a la parrilla o si se carece de ésta, puede emplearse una plancha o una sartén antiadherente.Es curioso cómo la parrilla sobre brasas se ha convertido en un instrumento que evita aporte de grasas adicionales y resulta muy sano y dietético a la vez que mágico, ya que ese toque a humo de los productos que toca no enmascara las virtudes de lo que se emparrilla, sino que resalta más profundamente los sabores en una mutación singular así como ciertamente beneficiosa.
Y para los que puedan poner en duda que el asar constituya un noble arte dentro de la cocina, y la parrilla, su instrumento más eficaz, basta releer las imperecederas palabras de Julio Camba al respecto: ¿No hay una cosa tan antigua ni tan moderna, tan fácil ni tan difícil como tan sencilla ni tan complicada, tan conocida ni tan sugerente¿. A las virtudes señaladas por socarrón escritor gallego hay que sumarle la de la milimétrica precisión que imprime a sus frases, ya que si desde luego algo caracteriza a este artilugio, la parrilla, es el de aunar contradictorias cualidades. Es un arte antiguo, porque sin duda fue la primera técnica como tal que el hombre usó para la transformación de los alimentos crudos y moderna, a un mismo tiempo, también, porque va en concordancia y sigue los dictados de la dietética actual, esa culinaria liviana tan en boga hoy en día.
Fácil y difícil a la vez, paradójico enigma de sencilla resolución: en apariencia cualquiera se encuentra capacitado para utilizar una parrilla o barbacoa, otro cantar es atinar con el punto exacto, sea carne, pescado o frutas, que como en este caso exigen un paso breve por las brasas.
FRUTAS ESPECIADAS A LA PARRILLA
– Para las frutas:
Cortar las frutas en tacos cuadrados de 3 x 3 cm aproximadamente e insertarlos en una brocheta.
– Para el azúcar especiado:
Se mezclan todos los ingredientes, reservándolo.
-Final y presentación:
Se embadurnan las frutas con la mezcla de azúcar y especias. Se pone sobre una brasa caliente dorándolas por todos los lados, quedando caramelizadas pero sin quemarlas. Acompañar la brocheta con el aceite de calabaza.
– Si no encuentra…
Las frutas señaladas, utilice las que tenga a mano, de temporada.
Aceite de calabaza, sustituir por un aceite de semillas neutro.
Fuente: hogarmania.com
]]>En Cocinillas hace tiempo que nos tomamos esto en serio y nos propusimos hacer recetas ricas con estas verduras. Salteados, al horno o como acompañamiento, demostramos que el brócoli y la coliflor pueden ser apetitosos.
Hoy os presentamos un recopilatorio de lo mejor que ha dado Cocinillas en recetas con brócoli y coliflor. Tu visión sobre estas verduras va a cambiar por completo. Ya sabes, coge papel y lápiz, y prepara tu paladar para estas recetas riquísimas.
Lo bueno que tienen es que en prácticamente todas estas recetas con brócoli y coliflor, ambas verduras son intercambiables, con la única diferencia de que la coliflor necesita tiempos de cocción algo mayores que el brócoli
Con carne, con queso, y hasta veganas, el brócoli, además de ser muy sano, es un ingrediente que da mucho juego a la hora de añadir una buena ración de verduras a las recetas.
¡Qué mejor forma de dar sabor que con un buen gratinado! Con este brócoli gratinado con jamón y queso vas a disfrutar de lo lindo.
Ahora que llega el invierno qué mejor que una sopa con tofu y brócoli entre otras verduras.

Receta especial para los más peques. Con esta receta de brócoli con jamón y bacon aprenderán a comer verduras de una forma rica.

Otra forma fácil y rica de cocinar esta verdura: Un salteado de ternera con brócoli con toques orientales que está para chuparse los dedos.

La versión vegana del salteado es hacer este salteado con brócoli y champiñones. Exquisito. En una colección de recetas con brócoli y coliflor no puede faltar esta receta.

Una de las cosas más sorprendentes que puedes hacer con esta verdura es una pizza con base de coliflor en lugar de masa de harina.
Si te gustan los pimientos del Piquillo te recomendamos esta coliflor con queso y pimientos. Rico rico.
Esta crema de maíz y coliflor con menta te va a llevar al cielo. Muy rica y apropiada para esta época del año.
Si aún no sabes lo que es una brandada y menos una brandada de coliflor, mucho estás tardando para entrar en nuestra receta y cocinarlo.
Receta típica navideña en tierras gallegas. No dejes de preparar en estas fiestas el bacalao con coliflor.
Otra forma muy sencilla y rica de preparar la coliflor es hacerlo con salsa de azafrán.
Este cuscús de coliflor es como el original pero utilizando la coliflor en lugar de semillas. Lo inventó Ferrar Adriá y no vamos a llevarle aquí la contraria en cuanto a lo sabroso que es.
Parecido a cuando se cocina con salsa bechamel, esta coliflor con salsa de queso hará que te chupes los dedos.
Sabías que la coliflor es perfecta para quitarle calorías a los purés de patatas, prueba a cambiar parte de las patatas por coliflor y ni notarás la diferencia de sabor. Te contamos el truco en esta receta de causa limeña de atún.
Si te han gustado todas estas recetas con brócoli y coliflor de forma rica, no olvides comentarnos la experiencia.
]]>En un recipiente mezcla lentejas, huevo, avena, cebolla, oregano y ajo, agrega harina hasta que la mezcla quede homogénea y puedas formar las hamburguesas, sazona con sal y pimienta.
Haz bolitas y aplástalas; dándole forma a la hamburguesa, para después pasarlas por aceite de oliva Huerto Alamein caliente.
Calienta el pan y monta la hamburguesa.
Agrega cebolla en aros, lechuga y tomate al gusto.
Fuente: Huerto Alamein
]]>En un bowl grande, mezcla el brócoli, quinoa, queso, leche, sal y huevos.
Agrega el harina, para formar una mezcla espesa.
En una sartén calienta una cucharada de aceite de oliva, vierte 1/3 de taza de la mezcla. Cocina hasta que este dorado por los 2 lados.
Fuente: Huerto Alamein
]]>En la actualidad nos hemos acostumbrado a consumir medicamentos de venta libre cuando padecemos afecciones comunes como el resfriado o problemas inflamatorios.
Si bien son una solución efectiva y de fácil acceso, no siempre representan la mejor alternativa para hacerle frente a sus síntomas.
Estos están fabricados con sustancias químicas que, en exceso, pueden provocar reacciones indeseadas en varios sistemas del cuerpo.
Por esta razón, desde hace algún tiempo, se están haciendo populares una serie de remedios caseros que, a partir de ingredientes naturales, ayudan a conseguir una pronta sensación de alivio.
Una de estas opciones es un delicioso batido de piña, jengibre y cúrcuma, cuya concentración de nutrientes esenciales ayuda a frenar las sustancias que causan inflamación mientras fortalece el sistema inmunitario.
Estas propiedades facilitan el control de las infecciones virales y bacterianas y, a su vez, promueven la relajación de los músculos y las articulaciones.
A continuación te contamos en detalle cuáles son sus propiedades y cómo prepararlo en casa con una sencilla receta.
¡Pruébalo!
El batido que proponemos en esta deliciosa receta es una combinación de ingredientes ricos en sustancias antiinflamatorias y antioxidantes que, en conjunto con sus vitaminas y minerales, ayudan a combatir problemas como:

La piña se destaca por su alto aporte de bromelina, un tipo de enzima cuyos efectos disminuyen el nivel de inflamación, dado que promueve la descomposición de las proteínas y ácidos que ocasionan desbalances en esta respuesta del cuerpo.
Cuenta con un efecto diurético y depurativo que resulta clave para combatir la retención de líquidos y el exceso de toxinas.
Además, es rica en vitaminas A y C, y minerales como el potasio, todos necesarios para apoyar las funciones inmunitarias que ayudan a combatir de manera eficaz los virus que provocan los resfriados.
El jengibre es una especia que se conoce en todo el mundo por sus diversas aplicaciones culinarias y medicinales.
Cuenta con un activo natural conocido como gingerol que, además de darle su sabor característico, le confiere propiedades antibióticas, analgésicas y antiinflamatorias.
Desde hace cientos de años se ha utilizado como complemento para tratar problemas como la artritis y la tensión muscular, ya que actúa como un relajante.
Además, por su capacidad para inhibir el crecimiento de varios tipos de microorganismos, resulta idóneo para combatir la gripe y el resfriado.
Su sabor picante genera una sensación de calor en el cuerpo, la cual ayuda a reducir la congestión y otros síntomas de estas afecciones.

Otro de los ingredientes protagonistas de esta bebida es la prodigiosa cúrcuma.
Esta especia, muy utilizada en la India, se ha extendido en todo el mundo por su capacidad para combatir y prevenir un amplio número de enfermedades.
Su principal activo, la curcumina, le da su color característico y múltiples propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Su ingesta regular se ha relacionado con la reducción del riesgo de varios tipos de cánceres, además de ser una terapia alternativa contra el dolor y la inflamación.
Por si fuera poco, ayuda a mejorar las defensas y es una aliada contra el colesterol alto y la hipertensión.
El batido de piña, jengibre y cúrcuma es una bebida baja en calorías que se puede ingerir de forma regular como preventivo de varias enfermedades.
Por supuesto, se puede preparar como remedio para el resfriado y la inflamación, dado que sus nutrientes ayudan a acelerar su recuperación.
Incluso, es un gran complemento para aquellos que buscan bajar de peso, ya que su acción diurética y desintoxicante resulta esencial en este proceso.
¿Lista para probarlo? Prueba esta sencilla receta y descubre cuán buena es para mejorar tu salud cuando te aqueja alguna enfermedad común.
Fuente: mejorconsalud.com
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