Crema de espinacas

Las espinacas son uno de los cultivos que se recoge en el huerto en febrero sino, además, una verdura rica en minerales y muy nutritiva. Un cultivo identificado con el invierno pero, también, con el sano hábito de tomar hierro de una manera natural.

Este alimento es sencillo de cultivar en nuestro huerto y, además, es una verdura perfecta para los más pequeños de la casa tanto por su riqueza en fibra como por sus valores alimenticios.

Así que qué mejor que una receta perfecta para paliar el frío y perfecta (a nivel nutricional) para toda la familia: crema de espinacas.

CÓMO HACER CREMA DE ESPINACAS

Deliciosa, ligera y nutritiva. Así podría resumirse esta receta que, a pesar de contar con tantas cosas positivas, no es muy habitual en las cocinas de España.

Esto puede deberse a que, a pesar de todo, las espinacas no son la verdura más común en las cocinas pero sí en los huertos, tantos tradicionales como huertos urbanos.

Para preparar esta receta con espinacas, es necesario contar con:

  • 150 gramos de espinacas
  • 1 taza de agua
  • Un cuarto de cebolla
  • Medio diente de ajo
  • Media cucharada (tamaño café) de nuez moscada molida
  • Crema de leche o leche evaporada
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • Una pizca de sal

Espinacas, una de las joyas del huerto

La receta es de sencilla elaboración y tiene un tiempo medio de cocina de apenas un cuarto de hora.

Picamos la cebolla muy fina y machacamos el ajo, que doraremos en una sartén a fuego medio.

Cuando esta mezcla esté pochada, agregamos agua y subimos el fuego para que rompa a hervir. Una vez comiencen a aflorar las burbujas de cocción del agua, añadimos las hojas de espinacas y sal.

Te podría gustar 

Dejaremos hervir las hojas de verdura durante 5 minutos y, cuando casi cumplamos el tiempo, agregaremos la nuez moscada.

Pasamos la mezcla a un vaso de batidora y lo trituraremos lo más fino posible, para que la crema tenga una textura sedosa. Es posible que las hojas de espinaca no se trituren por completo, y si somos amantes de las verduras podemos conservarlas así. Si por el contrario sabemos que hay alguien en la mesa que no va a querer encontrar hojas de verdura (esto va, sobre todo, por los niños), lo ideal es volver a pasarlo por la batidora hasta lograr la textura adecuada.

Volvemos a colocar toda la mezcla en una olla y le agregamos la crema de leche o la leche evaporada. Tan solo tendremos que remover bien hasta crear una crema uniforme.

¡Y ni los más pequeños, poco amigos de la verdura, podrán resistirse a ella!

Fuente: Verdecora